viernes, 31 de agosto de 2012

ESE LUGAR DONDE SI NO ESTÁS, NO EXISTES…

Ya  hemos hablado anteriormente de la importancia de las redes sociales actualmente para cualquier negocio, pero en esta ocasión queremos hacer referencia al valor añadido que puede aportar la presencia en internet a cualquier empresa, comercio o actividad que se quiera desarrollar.
Para empezar no hay más que ser consciente del público; si abrimos una tienda en nuestro barrio, nos restringimos a la gente que la conozca, que le hablen de ella, que pase por delante… pero en todo, caso a nuestro pueblo o ciudad. Pensemos ahora que asociamos una web y presencia en redes sociales a nuestro pequeño establecimiento… No queremos decir que en un par de meses se pueda convertir en una empresa de exportación internacional, pero nuestros clientes potenciales, mercado objetivo o, como lo llaman en publicidad nuestro target, habrá aumentado exponencialmente.



Aún en el caso de que no te plantees la ampliación de tu negocio, internet te puede dar otro tipo de ventajas:
-  Fidelización de tu clientela
Fácil comunicación y retroalimentación con proveedores, clientes y colaboradores.
Escaparate virtual
Creación de una marca de una manera más obvia y moderna.

En definitiva, que hoy en día un alto porcentaje de tus clientes, sean cual sean tus productos o servicios, acabarán buscándote en internet para cualquier asunto (desde una consulta, hasta simple curiosidad) y si no estás… es posible que no pierdas el cliente, pero probablemente sí una venta y una imagen moderna y adaptada a los tiempos que corren.



Pero las ventajas que nos ofrece internet no parten sólo de una página web y una cuenta en facebook: aplicaciones de móvil (app), geolocalización (google places), ofertas online (facebook places)…  Dependiendo de tu sector, actividad o negocio, sólo tendrás que informarte un poco y encontrarás numerosos recursos que te ayudarán a lanzar, establecer o ampliar tu empresa.

El equipo de  Tabblio.com

martes, 28 de agosto de 2012

¿JÓVENES AUTÓNOMOS EN ESPAÑA?


Por todos es sabido que España todavía está a la cola de la mayoría de Europa en lo que a cultura emprendedora se refiere: son pocas las universidades con materias o programas que informen a nuestros jóvenes sobre la posibilidad de empezar su carrera por su cuenta. De todas formas es innegable que de un tiempo para aquí sí se habla más del emprendedor, sí se valora más su figura y se le reconocen sus méritos (tanto en relación a su propio sacrificio y riesgos que asumen como sobre el favor que le hacen a nuestra sociedad dada la crisis que soportamos)



Pero no todo van a ser noticias negativas, el último informe de la UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos) indica que casi el 6% de los trabajadores autónomos en España son menores de 30 años (155.400 más exactamente) lo que indica un claro avance en el sentido que antes mencionábamos, de la creación de una nueva cultura emprendedora como reacción a la crisis.



Aunque la media europea de autónomos menores de 30 años está en el 5’5% aún nos queda mucho para alcanzar a países como Reino Unido (7,0%), Polonia (7,3%), Italia (10,7%), Rumanía (11,9%) o Grecia (12,8%); que siguen trabajando para hacer frente a la crisis en este sentido.

El equipo de Tabblio.com

martes, 21 de agosto de 2012

¿HACERSE AUTÓNOMO O NO?: EL ETERNO GRAN DILEMA DEL EMPRENDEDOR


En este artículo vamos a abordar una cuestión que todo emprendedor debe abordar al inicio de su actividad, darse de alta en el régimen especial de autónomos o no. La ley española es clara en la definición, debe darse de alta todo aquel que realice de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo.

De todas formas nuestra legislación tiene lagunas e imprecisiones que, en cierta manera, favorecen la picaresca. En la práctica, la decisión suele radicar en la forma práctica que realices tu actividad y las posibilidades de ser “descubierto” por la administración. Es decir, no es lo mismo un masajista que de masajes a domicilio, que uno que lo haga en un centro abierto al público; corres más riesgo de una inspección en el segundo que en el primero.


De todas formas, el hecho claro es que si tu actividad cumple los requisitos anteriores descritos por la ley para darse de alta y no lo haces, estás incurriendo en una falta, favoreciendo la economía sumergida y, si te descubren, serás sancionado. Existen sentencias favorables a personas que demostraron tener unos ingresos inferiores al SMI (641,40 €/mes y 21,38 €/día), pero, si este fuese tu caso, debes tener en cuenta que  la sanción, aunque retirada posteriormente, te será impuesta de todas formas y también debes contar con los gastos inherentes al proceso judicial.

Lo que está claro es que, en la forma legal, para poder obtener ganancias tienes que facturar, y para poder emitir una factura debes estar dado de alta en la Seguridad Social (coste mínimo mensual de 254 €) y en Hacienda (gratuito).

Llegados a este punto, todos nos hemos dado cuenta de cierto absurdo en el método aplicado en España, ya que si realizas una actividad que te genere 200 € al mes y quieres cumplir la ley, tu trabajo te generará una pérdida económica. Si pensamos que normalmente todo emprendedor empieza desde abajo, llegamos a la conclusión de que: o abandonan en los inicios o te arriesgas por el modo ilegal.


Es necesario aclarar que mientras el sujeto mantenga una trabajo por cuenta ajena, se permite desarrollar una segunda actividad simplemente con el alta en Hacienda (modelo 036) y pagando los impuestos aplicables a sus ingresos. Pero ojo, en el momento que se  supere el SMI, será de nuevo obligatorio el pago de la cuota de autónomos.

Como este problema lo arrastramos desde hace muchos años, se han desarrollado muchos métodos que sortean el procedimiento y evitan el coste mensual de autónomos: cooperativas de facturación, facturar a través de un tercero, acuerdos de falsificación de fechas con los clientes para no facturar todos los meses... pero casi siempre incurriendo en mayor o menor medida, en la ilegalidad.

El equipo de Tabblio.com 
 

jueves, 2 de agosto de 2012

TU PROPIA S.L. FÁCIL Y ECONÓMICA

A menudo pensamos que el formato fiscal y jurídico más cómodo para un nuevo emprendedor es el de autónomo pero sabías que cualquier profesional puede poner en marcha su propia empresa en 24 horas por un coste de 120 €? Si tu actividad no precisa exigencias específicas y la empresa no necesita una ubicación física ni un capital superior a 3.100 € sólo tienes que ir al notario (60 €) y al Registro Mercantil (60 €) para tener tu propia Sociedad Limitada.

 
Por supuesto, en muchos casos no se dan estos requisitos, pero pensad simplemente la cantidad de actividades que se pueden hacer online: consultoría, gestoría, informática... Hoy en día el famoso y creciente negocio por Internet es un ejemplo perfecto.





 

 

 


Te resumimos los 5 pasos para crear tu S.L.:

 
1. Reservar la denominación social en el Registro Mercantil Central.
Obtención de la certificación negativa del nombre. La gestión tarda de uno a tres días y tiene un coste de no más de 20 euros. Debes hacerlo de una de estas tres maneras:
-          En las oficinas del Registro Mercantil Central.
-          Por correo certificado o mensajería.
-          Por vía telemática, rellenando el formulario de su web.

 
2. Ingresar el capital en una cuenta bancaria y obtener el justificante

 
3. Redactar los estatutos de la sociedad y obtener escritura pública
Esta gestión supone unos 60 € y debe ser realizada por un notario. Deben recoger la denominación social, el objeto social, el capital social, el domicilio social y el sistema de administración, entre otros datos. La gestión es realizada por un notario. Una vez redactados, los estatutos se adjuntan a la escritura pública otorgada ante notario.

 
4. Inscribirse en el Registro Mercantil
La inscripción de la escritura de constitución se realiza en el Registro Mercantil de la provincia del domicilio social de la sociedad, para su publicación en el Borme (Boletín Oficial del Registro Mercantil). El importe de la gestión asciende a 40 euros en concepto de tasas.

 
5. Solicitar el NIF y darse de alta en Hacienda
Hay que solicitar a Hacienda el Número de Identificación Fiscal (NIF). Para poder facturar, la empresa debe darse de alta en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas) y en la declaración censal del IVA (si corresponde).

 

 
Ahora ya no teneis excusa... ánimo y a por vuestra propia empresa!

 
El equipo de Tabblio.com