martes, 21 de agosto de 2012

¿HACERSE AUTÓNOMO O NO?: EL ETERNO GRAN DILEMA DEL EMPRENDEDOR


En este artículo vamos a abordar una cuestión que todo emprendedor debe abordar al inicio de su actividad, darse de alta en el régimen especial de autónomos o no. La ley española es clara en la definición, debe darse de alta todo aquel que realice de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo.

De todas formas nuestra legislación tiene lagunas e imprecisiones que, en cierta manera, favorecen la picaresca. En la práctica, la decisión suele radicar en la forma práctica que realices tu actividad y las posibilidades de ser “descubierto” por la administración. Es decir, no es lo mismo un masajista que de masajes a domicilio, que uno que lo haga en un centro abierto al público; corres más riesgo de una inspección en el segundo que en el primero.


De todas formas, el hecho claro es que si tu actividad cumple los requisitos anteriores descritos por la ley para darse de alta y no lo haces, estás incurriendo en una falta, favoreciendo la economía sumergida y, si te descubren, serás sancionado. Existen sentencias favorables a personas que demostraron tener unos ingresos inferiores al SMI (641,40 €/mes y 21,38 €/día), pero, si este fuese tu caso, debes tener en cuenta que  la sanción, aunque retirada posteriormente, te será impuesta de todas formas y también debes contar con los gastos inherentes al proceso judicial.

Lo que está claro es que, en la forma legal, para poder obtener ganancias tienes que facturar, y para poder emitir una factura debes estar dado de alta en la Seguridad Social (coste mínimo mensual de 254 €) y en Hacienda (gratuito).

Llegados a este punto, todos nos hemos dado cuenta de cierto absurdo en el método aplicado en España, ya que si realizas una actividad que te genere 200 € al mes y quieres cumplir la ley, tu trabajo te generará una pérdida económica. Si pensamos que normalmente todo emprendedor empieza desde abajo, llegamos a la conclusión de que: o abandonan en los inicios o te arriesgas por el modo ilegal.


Es necesario aclarar que mientras el sujeto mantenga una trabajo por cuenta ajena, se permite desarrollar una segunda actividad simplemente con el alta en Hacienda (modelo 036) y pagando los impuestos aplicables a sus ingresos. Pero ojo, en el momento que se  supere el SMI, será de nuevo obligatorio el pago de la cuota de autónomos.

Como este problema lo arrastramos desde hace muchos años, se han desarrollado muchos métodos que sortean el procedimiento y evitan el coste mensual de autónomos: cooperativas de facturación, facturar a través de un tercero, acuerdos de falsificación de fechas con los clientes para no facturar todos los meses... pero casi siempre incurriendo en mayor o menor medida, en la ilegalidad.

El equipo de Tabblio.com 
 

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